E iremos viendo...

miércoles, 20 de agosto de 2014

Cañón del Colorado, Lake Power y Sant Lake City.

CAÑÓN DEL COLORADO.

Cañón de que....?
Colorado no se si será, pero blanco puedo decir que si, y mucho.

Esta vez la madre naturaleza no quiso darnos el placer de poder verla en su esplendor, bueno verla si, pero de otra forma.

Como os comenté llegamos a la parte alta del Cañón, donde estaba la zona de alojamiento, y que ahí fue donde conseguimos la cabaña donde dormimos esa noche.
Antes de que nos la dieran, tuvimos que esperar veinte minutos, momento que aprovechamos para asomarnos al mirador que tenían y donde pude hacer las únicas y pocas fotos que tengo de la parte alta del Cañón, y que la verdad no hacen justicia, ya que estaba atardeciendo.
Después de cenar nos metimos en la cabaña y ya nos quedamos dentro, ya que poco más había para hacer por allí, salvo poner al día el blog y seguir poniéndoos los dientes largos cuando me leeis..  Jejejej

En medio de la noche desperte un par de veces y escuche que llovía, y pensé,  "que bonito y romántico escuchar la lluvia",  pero no me sorprendió, ya que nos chispeo mientras subíamos en el coche hacia el alojamiento. Al despertar vi que seguia lloviendo. Bueno, no importa, ya escampará.

Fuimos a desayunar y según entramos al hool o leaving como lo llaman por aquí, vemos por los ventanales que daban hacia el Cañón, esos ventanales que el día anterior nos mostraron unas vistas espectaculares de este, que esta vez lo único que se veía era..... 
BLANCO, TODO BLANCO POR LAS PUÑETERA NIEBLA QUE HABÍA. No se veía ni a un metro de distancia.

Bueno, tranquilos, que esto ha de pasar,  mientras un buen desayuno en un salón precioso de techos altos, paredes de piedra, vigas vista, y un bufet opiparo y bueno.
Se acaba el desayuno,  bueno hagamos el check-out. (Perdon por mi inglés. Ya está corregido. ;) ) 
Bueno, vamos a por las maletas.
Bueno, vamonos, seguro que va pasando mientras hacemos el recorrido en el coche. Un recorrido que tuvimos que hacer a 20 millas (velocidad de aquí y no kilómetros) por si nos salia un Alce de golpe o te encontrabas con la mujer muerta que sale en las películas de miedo en toda carretera.
La niebla no se nos quito hasta que llegamos casi abajo. Todo esto tres horas después, casi la una del mediodía. Eso sí, abajo un calor que freias huevos en las piedras.

Bueno, ya que estamos aquí abajo, no nos llueve, hace sol y no tenemos nada mejor que hacer, vamos a aprovechar el tiempo y vamos adelantando camino, así llegamos antes a Lake Power. Y la verdad que a partir de aquí las vistas alucinantes, ya que el Cañón desde arriba lo vi poco, pero  lo que es la falda de la montaña y todo lo que era el largo del camino, era un pasada, ya que el ver esa altura de montaña, los picos y dobleces que hacía, y todo creado por el aire y la lluvia, era digno de ver.

Nos encontramos con el río Colorado, y ver el caudal de agua que había,  ese cauce creado entre la montaña, esos tonos de rojo, todo alucinante. Y de aquí si que pude hacer fotos, ya veréis.

LAKE POWER.

Fuimos haciendo carretera y al fin llegamos a Lake Power, donde pude comer unas costillas a la barbacoa, hechas a la forma típica de ahí. Envueltas en papel de aluminio, asadas en su jugo y asados en unos bidones donde podrían entrar una vaca entera. A mi gusto un poquito seca la carne, pero de un sabor .....

Y bueno, vamos a buscar alojamiento, que al no tener wiffi en el Cañón, no hemos podido reservarlo antes. Y aquí empieza nuestra segunda aventura ya que de 250 dólares no bajaba aquí nada. Hasta en una choza de madera que era un motel de mala muerte, donde seguro que si dormimos salimos con chinches o desaparecemos para siempre, nos pedían 330£.

Pero Coño, este pueblo que es?
Pues es el único pueblo en 90 millas a la redonda, y que por dormir en él, te piden lo que les sale del mismo.
Vamos que robarnos en Sierra Morena, tiene que ser algo parecido a esto.

Así que nada, uno a uno preguntamos en todos los hoteles, moteles y casetas de mala muerte, y nada, que allí pagan la universidad de sus hijos y la jubilación en Miami a costa del turista.

En fin, vamonos a un Mac Donal que tiene wiffi y a ver que encontramos. Todo esto ya con una mala leche del quince y los nervios a flor de piel.
¿Y que nos encontramos por Internet? Pues eso, un pueblo a 90 millas dónde si había alojamiento. Económico no se,  pero alojamiento si,  ya que además cuando fuimos preguntando toooooodo estaba ya ocupado en este "bonito pueblo de los c.....s Donde estábamos.  Caro y sin sitio.

En esto que nos ponemos en carretera y para salir del pueblo teniamos que pasar por una caseta, donde controlaban la entrada a un parque que había por allí,  con una Islas y no se que cosas más muy bonitas,  pero que era la única carretera para salir, y en esto que el vigilante nos pregunta si vamos al Resort.
¿Que Resort?
Pues el que esta en el parque.
Si, si, si, vamos al Resort.
Y allí que nos fuimos cruzando los dedos y pidiendo encontrar una room vacancy, (que al final se me ha quedado la palabreja de tanto usarla)
Y al fin encontramos una habitación, eso si a 256 dólares. Pero mira, la pagamos, por que era eso, o 90 millas, una hora y media en coche, y sin saber que nos íbamos a encontrar.
Eso sí, esa noche llene la bañera, me di un bañó de agua caliente y dormí como un angelito.

Al día siguiente nos levantamos pronto como estaba siendo la rutina en nuestro viaje, hicimos el check-in, y nos fuimos a desayunar a ese pueblo donde te atracan sin pistola,  ya que en el Resort, como que el precio del desayuno ya era una cena en el Palace. Además queríamos saber la forma de llegar a Antilope  cañón.
Café,  bollos y zumo de naranja, fue el desayuno de esa mañana y todo comprado en el super, ya que era lo único que a las nueve de la mañana estaba abierto, eso si, ya nos habían dado la buena nueva que de ir al Antilope, que iba a ser que NO, ya que la visita al Cañón lo llevan los indios de la zona y no puede ir cualquiera, ya que hubo un accidente hace años y ya esta muy controlado.
Y el no que nos dieron, era debido a que las excursiones del día ya estaban todas vendidas, o eso le entendimos.

Así que para que hacerse más mala sangre,  desayunemos, pongámonos ciegos de azúcar y que nos quiten lo bailao.
Mientras lo hacíamos, pudimos conectarnos a la wiffi del super y responder a la wasaps que llevábamos de retraso. Yo lo pude hacer con mi gente del Chat Molon y el de Cervecitas de los viernes (para todos ellos muchos besos) En el Chat Molon pude hablar con mis amigos Christian y Arka (los de la tarjeta a los parques) y contarles que no podíamosir a ver el Cañón, pero tachammmm...  que no fuera al Antilope Cañón grande, sino que fuera al pequeño, que hay dos, y que en el pequeño sin problema podría pasar.

Y claro, nos faltó tiempo. Meti caña a Javi con su desayuno, que ya he descubierto que es un poco muy lento comiendo,  y yo muy rápido, y allí que nos fuimos al que me habían indicado. 

Después de la cuadragesima vez que pasamos por la misma calle en dos dias buscando alojamiento, por fin nos alejamos del pueblo en dirección adecuada.

A los veinte minutos, media hora más bien, por qué nos pasamos de donde era, llegamos a la puerta, pero estaba claro que la madre naturaleza no quería que tampoco viéramos esto, ya que debido a la lluvia del día anterior, todo estaba tan embarrado y resbaladizo, que lo tendrían cerrado hasta las tres de la tarde, y si es que se secaba.

Mi gozo en un pozo y una segunda razón por la que volver a hacer la misma ruta por los EE.UU. La primera el Cañón que no pude ver, y esta, la segunda.
Me quedé sin verlo, que se le va a hacer. Volveré, y está vez con mi sobrina Pili, que se quedó con las ganas.  Besos mi niña y que me he acordado mucho de ti.
Bueno también lo puedo repetir con amigos si mi sobrina no viene.  ;)

Así que ale, despues de ver la presa del pueblo, tiramos millas hacia Sant Lake City, que era la siguiente parada que teníamos pensado hacer, pero pasando antes por Red Cañón, ya que Arka me había enviado un mensaje diciéndome que parasemos en el camino y lo viéramos,. Por cierto, aquí todo es Cañón, ya que es lo único que hay, piedras, montañas y rocas,  muuuuchas rocas.

Y la verdad que fue un ácierto. Aprovechamos para poder comer,  visitarlo un poco y seguir carretera, ya que según el Google map, estábamos a unas cuatro horas en coche de Sant Lake City, pero según el Al Tuntun del coche (nombre que le he puesto al GPS) estábamos a siete.

¿Cual de los dos tenia razón?
Por desgracia Al Tuntun.

SANT LAKE CITY.

Que SEÑORA PALIZA que nos hemos dado de coche en dos dias, ya que el ir a Sant Lake City, era por que es un punto intermedio entre el Cañón y Yellistone, creyendo que entre uno y otro habría unas nueve, diez horas en coche según el Google maps, pero que en realidad ha sido dos jornadas en coche, las cuales la primera fue de unas siete horas y la segunda de once, más contratiempos varios. Así que ya os podéis imaginar como hemos terminado de coche.

Llegar a Sant Lake City fue agotador, aparte de con los nervios en punta. Si alguien va a hacerlo, que se prepare de mucha paciencia y buena música, porque a pesar de ser dos los que conduciamos, se hace el viaje muy cansado. Eso sí, me ha encantado conducir por esas eterrrrnas carreteras. Tanto vehículos y tan distintos en ambas direcciones. No sabéis, bueno alguno si,  lo que es ver esos trailers, que solo la cabina es más grande que mi salón. Y esas caravanas que he querido hacer fotos, pero que al final por h o por b, nunca han salido. Eran alucinantes, parecían autobuses, pero más anchas y largas, pero lo gracioso era vera esas moles remolcando sus propios coches o furgonetas, y estos a su vez, remolcando como otro remolque con motos de aguas, motocicletas, bicicletas... Vamos que eran auténticos chalets con acceso a su propia playa, osea, todo un lujo.

El llegar aquí ya era a tiro hecho, la habitación la teniamos reservada para no volver a caer en la misma del día anterior, así que fue llegar, ducha y de cabeza a tomarnos una cervezas, que no os podéis imaginar con que ansia me la tome y con que placer, y eso que era una simple Coronita, y con la hamburguesa de rigor claro,  para que no me sentará mal.

Después a conocer los bares de ambiente del pueblo en cuestion, ya que era lo primero que buscábamos nada más tener wiffi. Y por cierto esto fue otra cosa que me ha sorprendido mucho en este viaje, y es el ver lo involucrada que está la sociedad gay en algunos lugares, como participa abiertamente en cantidad de actos sociales y de eventos. Ya que justamente en este pueblo es donde está la sede más grande de los mormones, la cual fuimos a visitar al día siguiente y no os podéis hacer una idea de lo que era eso,  casi decido hacerme hasta mormón yo.
Bueno a lo que iba, que para ser un pueblo con un gran arraigado espíritu religioso,  para nada estaba reñido con ser tolerantes abiertamente con el mundo gay. Parece ser que el último Praid Gay, (día del orgullo gay) fue la bomba, uno de los que más se celebra en asistencia de gente. Que para lo que es el tamaño del pueblo en cuestión se dobla en gente.

En fin,  que la noche de copas eso sí, un fiasco. Primer bar,  el camarero, Javi y yo, y como que a la media hora,  una pareja hombre/mujer que se pusieron a hablar con Javi, (es lo que tiene hablar inglés, o al menos defenderse) y este les cuenta que estamos de vacaciones, el recorrido que estamos haciendo, de donde somos, a que nos dedicamos, y de golpe la señora me suelta que la de un masaje allí en el bar, sobre dos mesas. Empieza a contarme donde le duele y que que puedo hacerla. Yo flipando claro,  por que sin entenderla, sabia lo que quería, y os podéis imaginar las ganas que tenía yo de ponerme a dar masajes después del día que llevaba de coche, vamos que ni aunque fuera uno de los chulos que bailaban dentro de las duchas de la discoteca de Los Angeles. NI DE COÑA VAMOS...

Todo esto que decidimos ir a otro lugar que teníamos ya buscado para cambiar un poco, y le preguntamos al camarero que como era el sitio y nos dice que sórdido, sucio, con drogas y con universitarios. Así que allí que nos fuimos. Jejejej
La verdad que ni sucio, ni sórdido, ni drogas,  eso sí, gente joven si que había, pero vamos, que dio para otra cerveza y al hotel a dormir. Nuestros cuerpos no daban para más fiestas, y menos para estar escuchandoles cantar en el caraoke.

Al día siguiente otro tramo larrrrrrrgo nos esperaba hasta Yellowstone,  y este fue peor. Pero antes quisimos ver el pueblo, ya que estamos aquí vamos a aprovechar.
Lo primero la Catedral a Maria Magdalena. Que cosa más bonita de iglesia, que recogimiento se respiraba y que órgano (de música,  mal pensados) Tenían que estar ensayando, ya que mientras la visitábamos, la música nos fue acompañando, y eso fue un regalazo más del viaje, ya que llegó un momento que me sente y allí me quede escuchando un rato.
Y después a visitar la fabrica de hacer bodas,  que es como he bautizado a la iglesia de los Mormones, ya que no me explico, o era el día de, o no era normal,  ya que no exagero, perdí la cuenta de las bodas que se estaban celebrando ese viernes. Entraban por una puerta y salían por otra ya casados, volviendo a entrar otros de seguido.
Además allí todo abarrotado de gente de tiros largos, con trajes y vestidos, pues eso, de bodas, y nosotros, ya os podeis imaginar,  cámara al cuello, mochila a la espalda, la gorra encasquetada en la cabeza y de tirados claro, haciendo fotos cual par de turistas.
A mi ya hubo un momento que me daba vergüenza, pero Javi se metía por medio haciendo fotos a todo. Y yo pensando, aquí nos llaman la atención por este, pero a la vez flipando en colores con los mormones que veía con camisa blanca, menudos niños, bueno que de niños ya tenían poco.
De ahí el haberme planteado el hacerme mormon claro está.

En fin, tierra llamando a la nave, Joaquin responda....

Son las once de la mañana y tenemos por delante ocho horas de carretera, así que ale, cafe en vaso de medio litro en mano, y por cierto, me he enganchado al agua sucia que aquí llaman Cafe, y hasta que no llevo dos o tres en el cuerpo, no soy persona y ya Javi se ha dado cuenta de ello, ya que suelo estar de un humor que muerdo. No hablo. Respondo con monosílabos. Gruño.. Vamos, toda una joyita. Pero después de los primeros sorbos ya vuelvo a ser yo.

Y esta vez, directos a Yellowstone,  donde también tenemos un alojamiento que una amiga de Javi nos ha aconsejado. Lugar, NINGUNA PARTE.

Nos ponemos en ruta y no os voy a contar nada que ya no os haya dicho de esas carreteras. Así que me lo salto, solo deciros eso si, que entramos a Yellowstone por la entrada que no era y que tardamos cuatro horas en salir por la siguiente más cercana, así que haceros una idea de lo que es ese parque.

Ahora no os cuento nada sobre el, lo dejo para el próximo capítulo, solo deciros que es una de las cosas más bonitas que he visto. Si ya Zion Park, es donde se creo el mundo, y es una maravilla,  Yellowstone es donde se crió en estado salvaje. No os podéis imaginar como es.

Bueno, después de las ocho horas en coche, con descansos incluidos,  añadirle cuatro horas más de salir del parque,  todo esto,  siguiendo las indicaciones del TomTom.
Salimos del parque con una tensión que no es que se pudiera masticar,  sino que podía hacer Pum el coche en cualquier momento.

-TOMTOM: Gire ahora en la siguiente a la derecha y conduzca otros 97 km hasta Cody, que era el pueblo del alojamiento.
- Javi: .i5kuugligluhviydtkuhflkjvlgjydti65rlug.i, jhckufyi65liluydi5tdkfkjljhfkutdkfku.... Eso.
- Yo: ...........

- TOMTOM: En la próxima gire a a la derecha y conduzca 17 km hasta...
- Javi: kufyukyfljfilgluiukjhfkhgljhgkuiuyruklmhgjhdkjydjtdygf....
- Yo: ..... Cada vez costandome más quedarme callado.

- TOMTOM: En la próxima gire a la izquierda y conduzca 27 km hasta...Ya era un camino de tierra,  ni casas, ni farolas,  ni luces en km a la redonda.
- Javi: mjhcmhgdhgdkhf, jhg.k.kk.g, jhfjyhgsfhfsdngdhmgfmgh, j, fhkuufkufmjbcjhtjrsjjhd, j, ghkuku6r,, vjhjrjt, vh, jvh, hfkhf, jjngliutl, yfmm, jb..gu.t,g, jf...
- Yo: PERO TU AMIGA DONDE COÑO NOS HA MANDADO. ..
 
Y en esto que de golpe se acaba la carretera y ya no hay donde seguir.
Así, sin más.
Nos quedamos callados en la oscuridad del lugar y toda la tensión se desvanece rápido.
Doy media vuelta al coche,  que encima era yo el que conducía, y calladitos, sin decir ni media palabra, nos volvemos a Cody, el pueblo que habíamos dejado atrás hacia ya más de cuarenta minutos. 
Primer motel que encontramos nos metimos, y sin cenar por que ya todo cerrado, nos metimos a la cama,  sin decirnos casi ni buenas noches.

Mañana....  Yellowstone.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Zion Park. Donde se creo el mundo.

Como os comentaba en la entrada anterior,  no he querido adelantar acontecimientos, ya que este día ha sido uno de la mejores vividos en este viaje.

Cada cosa ha tenido su encanto.
Cruzar el Golden Gait.
Volver a visitar, aunque sea un poquito, New York.
Conocer San Francisco y poder correr por sus calles.

Como digo, todo tiene su encanto, pero lo de hoy ha sido algo que no podré olvidar nunca.

Nos hemos levantado a las siete y a las ocho y media ya estábamos en el parque.
Hemos estacionado y hemos cojido un bus que nos ha subido hasta la parte más alta del parque. Allí comenzaba un recorrido de ocho horas caminando, pero que con solo tres horas y media,  nos ha dejado tan fascinados, que ha llegado un momento que hemos decidido volvernos, por la hora que era y por que ya no podíamos ver nada más de lo bonito que era todo, pero que con ganas de seguir si que me he quedado.

Imaginar que empezáis a caminar por un sendero, y que veinte minutos después se acaba en un río de poca profundidad, donde la gente se descalza o se cambia de calzado y empieza a caminar por dentro del río cruzandolo hacia el otro lado.

Ni cortos ni perezosos hicimos lo mismo. Deportivas a la mochila y descalzos nos ponemos a caminar río arriba.
A parte del dolor de pies con las piedras, veíamos que nos íbamos introduciendo entre las montañas.  El agua no estaba fría y la mañana despuntaba fresca.

Después de cuarenta y cinco minutos  clavandome piedras y de evitar romperme un dedo del pie, y viendo que quello cada vez iba más hacia dentro, yo me dije, calzate las deportivas y tira para alante.
Así que hay me veis con mis Nike nuevas de cordones amarillos fósforitos, que mira que son bonitas, y metiéndome río adentro.

Y a partir de ahí ya es donde nació el mundo.

Grandes montañas, de paredes gigantescas y que habían sido ondonadas por el agua durante miles de años.
Paredes con toda la paleta del color rojo, marrones y negras, que se mezclaban entre sí, creando unos colores tan bonitos, que no sabíamos hacia donde mirar.

Yo me imaginaba como si la Madre naturaleza pariera allí mismo. Como sus montañas se abren y se separan para crear la vida, salpicandolo todo de esos colores.

Caminar durante tres horas dentro del agua, evitando en algunos tramos no caerte, o evitando no meterte de golpe en alguna poza donde el agua podría llegarte como mucho hasta la cintura, dejándote eso sí mojado, pero nada más.
Tramos en los que el agua te llegaba por los tobillos o a las rodillas, pero que en todo momento veías el fondo de lo clara y limpia que bajaba el agua.

Y todo rodeado de una majestuosidad espectacular de montañas y naturaleza.

Un caminar entre esas montañas que cada vez se estrechaban más y que dejaban solo a la vista una ranura por la cual poder ver el cielo.
O el poder acércate a las paredes y acariciar el pulido que el agua había estado haciendo durante años, creando a su vez distintas formas, huecos y curvas labradas o excavadas en la roca.

A la vez veía la fuerza que el agua puede tener en sus momentos de mayor  impetuidad, y que había arrastrado árboles dejándolos atrapados a los márgenes del cañón. O como grandes trozos de la montaña se habían desprendido quedando como pequeñas islas en medio y todo rodeado de cantos de rio de formar redondeadas y muy pulidas, que a veces eran pequeñas trampas al pisar.

Serian las doce y media cuando decidimos volver, ya que además empezaba a llover, pero reconozco que no me importaba para nada mojarme. Mirar hacia arriba y ver como se colabas el agua por el espacio que quedaba entre las dos montañas, o el ver las gotas caer en el río era un regalo para los ojos, y claro, tanto mirar hacia arriba, que no vi dónde pisaba, y una de esos cantos de río pulidos fue el responsable que cayera de culo en el agua, pero como llevaba la mochila a la espalda con la cámara ya sin batería y no quería que se mojara, rápidamente me di la vuelta, y ahora,  ya no estaba mojado solo por detras, sino que también por delante, y por arriba de la lluvia, y por abajo por el río, osea,  mojado entero.
Lo dicho, no me importaba, estaba feliz y pletórico de ver esta maravilla.

La verdad que muy poca gente había llegado hasta donde nosotros. Estábamos solos. Nos podíamos cruzar con alguien cada diez o quince min. Así que nos dimos media vuelta y des andamos lo que habíamos recorrido en tres horas y algo. Fue divertido para mi ver como cada uno vive las experiencias. Mi amigo Javi preocupado por que se iba a resfriar. La gente con la que nos cruzamos después, todos o casi todos cubiertos con chubasqueros y  resguardandose de la lluvia metiéndose debajo de las rocas o de árboles, recordándome a los orangutanes que hacen lo mismo cuando llueve, y yo, empapado de arriba a abajo, con el gorro calado hasta las orejas, ya que mojado como estaba, se me calaba hasta el fondo, pero eso sí, con una sonrisa que me mantenía seco y caliente. Y por cierto, no me he resfriado.   ;)

Después de coger el bus y de regresar hasta el coche, en menos de la mitad de lo que habíamos tardado en subir, me pude al fin cambiar de todo, ponerme séquito e irnos a comer al pueblo, donde un guiso de carne, patatas, zanahoria y guisantes, término de entonarme el cuerpo.

De ahí, decidimos hacer lo mismo que el día anterior, acercarnos hasta el Cañón del Colorado para que mañana pronto levantarnos y poder visitarlo con tiempo.
Lo bueno de haber venido hoy y por la ruta norte que entramos, es que hemos recorrido una parte preciosa de bosques de pinos. Hectáreas y más hectáreas que hacían del paisaje un manto verde dónde un par de veces hemos podido ver algún ciervo pastando.
Además de que a la entrada del parque, una manada de grandes bisontes nos han recibido a ambos lados de la puerta de acceso.

Hemos preguntado a la señora agente de la puerta si había algún hotel o alojamiento por la zona, y ella muy bien uniformada, con su sombrero de ala ancha y traje de guardabosques nos ha dicho que solo hay un hotel dentro del parque. Eso sí, sin antes liarse a voces con una camioneta que se había puesto a tocar el claxon a los bisontes que habían decidido dejar de pastar y meterse dentro del parque interrumpiendo la salida del parque.
Y yo me pregunto que de donde sacan las mujeres americanas esa voz para poder gritar así? Haciendo también alusión a la policía que controlaba el tráfico en San Francisco, en la calle de las curvas.

En fin, que hemos tenido la gran suerte que la única cabaña que quedaba estaba reservada, pero que si en veinte minutos no llegaba, era nuestra.  A los veinte minutos estábamos allí como clavos, ya que si no era para nosotros, tendríamos que salir del parque y buscarnos alojamiento por alguna parte, y eso mínimo serian tres horas más.
Os escribo desde la cabaña por cierto.  Jejejej 

Ahora a dormir,  que mañana nos espera otro bonito día.

martes, 12 de agosto de 2014

Dos días en Los Angeles.

Nada, que mi cuerpo lo tiene claro, el dice que se despierta a las siete, este en España o este en los EE.UU, pero que a las siete se despierta y se despierta.
En fin, que se le va a hacer, toca levantarse y ponernos en ruta hacia esta fantástica ciudad, meca del cine y de muy buenas series, donde muchos llegan con grandes sueño y se quedan en eso, suenos. Ya que la ciudad da para muchos.
Bueno, y también hay pesadillas o malas noches en malas posadas. Y esa tuvimos la primera noche.
Llegamos al hotel que hay que reconocer que limpio era y que no estaba mal, pero el barrio si que dejaba mucho que desear, y solo lo digo por dos cosas. Una es que la recepción estaba tras una ventanita con doble reja. Esto ya me mosqueo un poco. La otra es que dos personas distintas y en distintos lugares nos preguntaron que dónde estábamos alojados, y al decírselo, uno nos dijo directamente..
- Están en el barrio de los oscuros? Con cara de asustado.
- El otro, mismo comentario pero con cara de miedo y aconsejandonos no salir cuando oscureciera. Esto era ya algo más de las seis de la tarde cuando nos lo dijo e íbamos en un bus camino de Rodeo Drim.
La verdad que llegar a San Francisco nos llevó casi cinco horas y media de coche, más buscar el motel, más comer (que por cierto la comida de muerte en el mexicano, o es que estábamos famélicos) mas descubrír como llegar hacia la zona buena, ya que estábamos a casi una hora del centro. Estos de Trivago me van a oír, ya que estar cerca del paseo de la fama, no es una hora y cuarto en dos autobuses distintos. Tardo menos en llegar a Mejorada a ver a la mamma.

- Después de esta larrrrga excursión nos bajamos en Beverly Hills.. Mira que estuve mirando a ver si veía a Brandon, a su hermana, o a alguno de sus amiguitos de Sensación de Vivir, pero na chico, que debe de ser que les pille de vacaciones.

- Así que de ahí nos fuimos a Rodeo Drim, zona de tiendas de lujo y pijerio a más no poder. Un glamour que se respiraba por todas partes. Yo creo que en los aspersores de las terrazas debían de tener hasta Chanel num five, ya que olia de maravilla por la zona,  eso, o es que la gente iba con perfume del bueno,  ese que no se ha evaporado según atraviesas la puerta de casa cuando sales.
Y por cierto, ahí he descubierto dos cosas. Una es que quiero ser rico o pegar un buen braguetazo, lo que sea.
Y la otra que he descubierto, es una raza superior,  los Arabes, ammmmssss  (suspiro profundo y largo que me acaba de salir desde lo más profundo de mi ser solo con recordarlos) Con todos mis respetos a todo ser humano, pero estos no son los árabes que yo conozco de Lavapies.
Decidido, quiero dar un buen braguetazo con uno de estos árabes,que ricos y wapos no son, son lo siguiente. Que BELLEZONES...

- Viendo que ninguno me hacía caso y que eran las ocho y media,  nos cojimos otros dos autobuses en otra dirección de la que habíamos llegado, a pesar de los comentarios ya escuchados sobre el barrio donde estábamos alojados, nos fuimos hacia el Paseo de la Fama, para así poder ver Holliwood a la luz de las bombillas.
Que derroche y que poderio de luz. Es como comente al principio, todo un sueño que te atrapa. Es la miel que atrae a las moscas.
Pasear por toda aquella avenida llena de estrellas en el suelo,  con nombres de personas que han triunfado ya sea en el mundo del cine, la música o la televisión. Gente de todos los tiempos, que han dejado su huella en algún momento de la historia.
Lo dicho, un sueño que no me esperaba,como son los sueños, pero este hecho realidad.

Son las once y cuarto de la noche. Los autobuses terminan a las doce. No sabemos volver. Tenemos una distancia de una hora y algo. Hablamos un Espaninglis que no todo el mundo conoce. Y lo mejor de todo, hemos de volver al barrio de los morenos... Wini wini, wini wini, wini wini.. (música de suspense o terror de fondo, poner la que queráis)
Pero al final llegamos.
Primer autobús con una mexicana de traductora al principio y luego mi Espaninglis de E.G.B y cursos varios, llegamos a la parada para coger en siguiente autobús.
Segundo bus,  ese ya me acoj....a un poco más. Las pintas de los jóvenes que iban, me daba bastante respeto. Sabéis esas películas de barrios marginales? Pues de verdad que existen. Muchísima gente durmiendo en las calles. Cantidad de mendigos. Ir montado en el autobús y mirar hacia el exterior, era ir viendo una película dura.
Tuvimos la suerte de que la parada del bus estaba delante de la puerta del hotel. Así que según bajamos nos faltó tiempo para llegar a la puerta de la habitación.

Según nos despertamos,  tablet en mano, a buscar otro hotel en otra zona como locos.
El que encontramos estaba mucho mejor, tanto de situación, como de hotel. Así que ale, con mapa en mano y la información necesaria,  cojimos el metro y volvimos hacia Holliwood, queríamos ver el mega cartel y el paseo a la luz del día.

Llegar a la zona del Paseo de la Fama, es Holliwood total, era ya llegar a otro mundo. Ya la salida del metro era alucinante. Todo el techo y paredes estaba decorado con típicos royos de películas,  mas dos enormes cámaras de proyecciones, las columnas imitando a palmeras de decorados, más cuadros en azulejos de escenas de pelis.

Según salimos a la calle preguntamos por el cartel de Holliwood, queríamos verlo. Seguir de frente y tres calles a la izquierda lo veréis.

AAAAAAGGGGJJJJJJJJJJGGGJJJDFFFFR.... !!!!!!
Pues eso es lo que salió de mi garganta al torcer a la izquierda y verlo, pero en un tono de voz que la mamá y las dos niñas que estaban esperando para cruzar el semáforo,  no tuvieron otra poción nada más que la de partirse de la risa a mi costa.  Me quedo el consuelo cuando nos comento que suele ser el efecto que produce cuando se ve.

Con un calor de 96 grados Farenheit a la sombra, o más, volvimos hacia el paseo de la fama para seguir recreando nuestra vista en todo lo que allí había.
Teatro Chino. Estrellas por el suelo. Las baldosas de cemento dónde los actores dejaron sus huella de pies y manos. Tiendas. Centros comerciales. Todo espectacular.

Después de meternos en un Mac Donal a comer sendas hamburguesa,  las cuales empiezo a aborrecer,  y por que es donde seguro siempre encontramos Waifai (como lo llaman ellos) nos fuimos al museo de cera. Q U E   P A S A D A.... Se les podía tocar, menos la cara y el pelo.
No oscuento nada, con que veáis las fotos, veréis todo.
Tres horas para verlo todo.

De ahí vuelta al hotel, ducha, cambio de ropa y otra vez a las calles, pero esta vez con coche a cenar y a bailar, que para eso es viernessss.

Por fin una cena que no estaba metida entre dos trozos de pan y que tenia otro sabor. Un Rissoto de marisco que madre de dos, que bueno...
De ahí a bailar en un bar que menudo bar.
- Camareros, unos cuerpos, que ríete tu de la genética americana. Sólo les cubría un cinturón donde se sujetaban una toallita por delante y el abre botellasa un lateral.
- Bailarines,  unos cuerpos,  que ríete tu del David de Miguel Angel. Sólo les cubría un Slip por donde metían la herramienta. Y os lo prometo,  no podía apartar la mirada ni aun queriendo.
- Los dos que había en la cabina de las duchas,  también con Slip tapa herramientas, pero blanco como el de sus compañeros,  pero estos mojados, restregandose en los cristales y todo el mundo pegado. En un principioz Javi decía que era relleno,  luego se fijó mejor y si, era relleno de carne, y menudo tamaño de la carne. Ya se que suena ordinarioy soez, pero de verdad de la buena,yo volví malo al hotel. Y si no me creéis, mirar alguna foto.

Por cierto, la discoteca muy bonita. Muy elegante y muy fina. Se monta una de estas en Madrid y te forras.
Malismos, malismos de la muete nos volvimos al hotel.
El día había sido alucinante.

Valley of Fire.

Este viaje por los EE.UU lo he dividido en cuatro partes.
- 1era parte: Avión de Madrid a New York. Primer día y medio en NY,  y luego vuelo hasta Sacramento.
- 2da parte: Dividido en dos mitades.
         1era mitad: Desde sacramento, despues de coger el coche hacia adelante. Todo lo que son las grandes ciudades. Los Angeles, Sam Francisco. Las Vegas.
         2da mitad: Lo que son los grandes parques.  Valley of Fire. Zion Park. Cañón del Colorado. Yellistone. Y alguno más pequeño.
- 3era parte: Vuelo a Chicago y los días que pasemos allí.
- 4ta  parte: Vuelo a New York y la semana que pasemos allí, más Boston.

Y  aquí comienza la segunda mitad de esta segunda parte del viaje. Lo que es la parte tranquila. Todo lo que son parques.

Salimos de las Vegas, conduciendo Javi. Esta vez ha sido un recorrido corto, solamente 89 km, así que nos dio tiempo llegar con tiempo suficiente para poder visitar el parque.

Llevamos con nosotros la tarjeta de los parques que mis amigos Christian y Arkaiz nos dejaron, ya que ellos estuvieron el año pasado haciendo esta misma ruta del oeste.  Gracias chicos.
Gracias a la tarjeta, nos estamos ahorrando una pasta en la entrada, bueno hoy no, en este toco pagar, pero solo han sido 10 dólares, pero en el parque de Yosemiti eran 25 a pagar.

En fin,  primera parada Valley of Fire,  y como su nombre indica, pero traducido al español... VALLE DE FUEGO.
Y la verdad que nunca mejor dicho. Solamente caminar por él para poder ver sus cañones o sus grandes rocas, costaba un triunfo, ya que el aire era tan caliente y seco, que al respirarlo, dejaba la garganta y la tráquea con la sensación de tenerla quemada. Cada vez que volvíamos al coche de un corto paseo, tenia que beber agua para calmar la irritabilidad que traía en esta.

Ha sido un recorrido de una tres horas en coche con las paradas incluida. Y la verdad que ha sido solo un pequeño preámbulo de lo que nos espera mañana. Pero mejor no os adelanto acontecimientos.

El paseo viendo sus montañas con una infinidad de tonos rojos y marrones, ha sido una verdadera preciosidad.
No me podía imaginar que algo así pudiera existir.

Al salir del parque, hemos decidido acercarnos hacia el recorrido que haremos mañana y que es la zona de Zion Park. Así de esta forma ganamos tiempo, y mañana según nos levantemos y con la fresca, podemos visitar mejor el parque sin los calores que hemos pasado hoy.

Del recorrido solo comentar que han sido dos horas y media en coche pasando por una variedad de pueblos típicos americanos, con sus ranchos, sus cercados con caballos o vacas, graneros,  grandes extensiones de sembrado con maquinaria agrícola. Y por todas partes, la bandera americana ondeando. No se puede negar que son patriotas hasta las trancas.
Imagen muy americana que me ha encantado ver.

Tuvimos un momento muy divertido, pero a la vez que nos acojono un poquito, y es que por la hora ya que era, teniamos hambre y decidimos parar a comer sobre las cuatro y media.
Nos metemos en un restaurante, y la verdad que el tiempo se estaba oscureciendo, varias nubes venían acompañándonos desde hacía un rato, pero bueno, hasta ahí todo bien.
Pedimos la comida y mientras comemos vamos viendo que cada vez se va oscureciendo más, y que empieza a levantarse un viento de la leche. Yo miraba por la ventana y veía que la bandera de enfrente no ondeaba, sino que volaba, a la vez, varias personas empezaron a levantarse y comenzaron a marcharse.
Seria casualidad, pero en esto que vemos varios relámpagos y me suelta Javi, no se estará preparando un tornado y por eso la gente se va, verdad?
Yo me quedo callado,  empiezo a mirar a la gente por si veía nerviosismo,  y lo que me salio del alma fue un paga y vamonos.
Si nos veis coger el coche y salir echando ruedas de allí.
Ya luego vimos que era solo una tormenta y que nos callo encima, pero las risas recordando, e inventándonos luego historias chorras mientras conduciamos, hizo que el viaje fuera más ameno.
Llegamos al pueblo de Zión, buscamos la información para el día siguiente y un hotel donde poder alojarnos, cena y a poner al día el blog,  que la verdad,  cuesta mucho poder llevarlo al día, ya que siempre andamos de aquí para haya, y no siempre hay wiffi, de ahí que a veces se tarde días en colgar los recorridos.